Ella no lo miró, ella no lo notó… o en un sentido más coherente, no lo quiso notar… y podría decirse que hizo eso por alguna de estas tres razones simples:
- Porque está molesta con él
- Porque siente algo por él
- Porque esperaba que él se dirigiera primero a ella
En cualquiera de los casos, él se sentia mal, puesto que jamas hubiera querido que ella se sienta incomoda con el solo hecho de verlo. Lastimosamente el daño estaba hecho y no habia manera de repararlo siempre y cuando sus miradas o palabras no se cruzaran.
Mia Bellumi, bella sin condición tendría en su mente distraida y solemne alguna idea de lo que él podría estar pasando?. Imagino que no. Durante aquellas conversaciones reñidas que procuraban tiempo atras, el dejaba notar cierto interes que ella intentaba espantar siendo corta y consisa sin ser grosera. Lastimosamente eso le fastidiaba más a él que a ella, con lo cual una riña era inminente entre los dos.
Mia es de aquellas jovenes que sienten la novedad del anarquismo, que piensan que estar en contra de todo y todos a los 17 años es la gloria pura, que usan su atractivo para conseguir adherencia a sus ideas y maneras de ver la vida… obviamente estos estratagemas no podrían funcionar con él, quien ya tiene algo más de experiencia en el tema. Ay Mia! por que alguien tar hermosa puede ser tan terca. Pero en fin.
Podría sentir en esta etapa de su vida, que sería imposible pensar en ella, sería imposible imaginarse juntos, imposible como caminar en el agua, volar o amar a toda la gente en el mundo. Eso es lo que él sentia, sin pena ni gloria lo sentia, por que transcurria su vida intentando enmendar aquella riña tonta y sin cuidado que alguna vez tuvieron y jamas arreglaron. Solo por el simple sentimiento de creer que ella es la indicada para su sufrimiento, eso que muchos llaman amor… pero que la pequeña Bellumi considera unicamente un capricho.
Caprichosa la niña, caprichoso el destino, capricho era lo que el sentía al quererla? al querer tener los pies de ella en sus manos y las piernas en sus faldas?…al querer abrazarla para sentir su perfume?… al querer sentir su calor y decirle lo mucho que sufrió para conseguir una mirada?… conseguir un hola sin adiós… conseguir una vida eterna en tremenda cronología diferencial. Pero ella no lo miró, no lo notó… y seguirá siendo así, siempre y cuando sus miradas o palabras no se cruzaran. Es allí cuando él, sin pena ni gloria, sin temor al futuro, sin vergüenza a la respuesta, pregunta al destino: Algún día serás Mia? Algún día lo serás??