Discover The Section Quartet!
Entre la computadora y los proyectos se pasó el sabado, aburrido para ser sincero, pues como cualquier persona coherente debería haber estado pensando en salir con amigos. Pero bueno, probablemente ya se volvió una costumbre y tendré que aceptarlo… mis sábados ahora son super aburridos; el único problema es que, este en particular, a diferencia de otros, procuró un pensamiento en tí.
Cada vez que vienes a mi mente, recuerdo lo tonto que fui, que soy y que seré mientras no te vuelva a decir lo mucho que me gustas y el tiempo que ocupan los recuerdos de tí en mi mente. Ahora atinando a mirar sin que me veas entiendo que no habrá manera de decirte lo arrepentido que estoy de todo sin que en algún momento me lo reproches. Me imagino con la suerte de volver a la normalidad y que probablemente, gracias a un ataque de colera, me digas que soy un engreido y un monse por el tiempo que no te hable… que procuré no mirarte, que procuré no quererte. Quizás me lo merezco… pero no se si por cobarde, o por orgulloso no podré mirarte defrente y decir “lo siento”… al menos no por ahora.
Ya hace bastante desde que dejamos de conversar, y aunque no recuerdo la fecha exacta, se que un almuerzo fue lo último que senti que compartiamos… recuerdo que te sentí contenta por retomar nuestra amistad, me contaste de muchas cosas, te encontraste con un amigo de tu hermano y nos zampamos unos potajes un poco light para mi gusto. Ya luego me disculpe por la manera tonta de reaccionar frente a un pequeño incidente, pero también te comenté que estaba pensando que dicha reacción podría repetirse, y para evitarlo dejaría de hablarte… ahora me doy cuenta! que bestia fui!!! no sabes como deseaba que me suplicaras no seguir con esa ridicules… como deseaba que me dijeras que sería imposible, que me extrañarias y me necesitabas. Esas palabras jamas salieron de tí, y no puedo culparte, pues el único problema era yo… yo y mi tan caprichosa manera de escapar de la gente.
Escapar, creo que esa es la palabra clave en todo el asunto, y es que como muchas veces lo comenté… le tengo miedo al amor, y es eso justamente de lo que escape: de amarte, de quererte, de que mi simple gusto se convierta en un porfiado que retorne a mi cabeza cada vez que te veía. Tengo y tendre miedo siempre que tu manera de ser me hipnotice nuevamente, y me tiente a desear algo más de lo que yo se que tu realmente quieres (una amistad obviamente). Escuchando una canción de Incubus, es como me permiti escribir esto, probablemente un grito de desesperación que jamas leeras, y si lo haces jamas contestarás… no por que no quieras, si no por que no es tu estilo. Sueño con que una casualidad nos junte, resolvamos todo y quizas algo más… es por eso que dicen que soñar no cuesta; por que en ellos podemos hacer lo que queremos.








