
Este año sin lugar a duda puedo asegurar ha sido el peor año de mi vida desde que tengo uso de razón. Y es que no se trata de algún rencor por cosas que hayan pasado de manera aislada, si no más bien el encarnecido sentimiento a estar vencido por las malas experiencias que a uno le suelen pasar, y que obviamente te bajonean.
Empezando el año con un nada agradable choque que desvalanceo mis finanzas ya malogradas por un prestamo para mi auto. Luego un roche público frente a algunas personas que estaban a mi cargo en un trabajo extranjero. El aumento gradual de mi protuberante estomago junto con la perdida del cabello tan desalineado que suelo tener. La soledad traducida en este blog gracias a mis sentimientos y gustos ocultos frente a personas muy cercanas, así como el alejamiento de muchos amigos que gracias a mi desinteres, siento muy dificil su recuperación. La tan desgraciada ausencia monetaria que me prohibía las salidas nocturnas a las cuales estaba acostubrado. Las fallas en algunos proyectos laborales emprendidos. Y por último, pero no menos importante, la situación laboral (que aunque personalmente es estable)… muchos compañeros del trabajo sienten tensa su situación gracias a problemas administrativos y la falta de rumbo que la empresa ha emprendido este año.
Un cumulo de situaciones que me hizo pensar que las cosas cada vez se ponian más dificiles, y es que cuando se te viene todo encima, el sentimiento de sofocamiento es realmente desastrozo. Cabe destacar que yo no suelo mostrar esto frente a la gente, y obviamente muchos que leeran lo siguiente pensarán que estoy exagerando al decir que sí… me deprimí, al menos durante un tiempo significativo durante el año.
Obviamente no todo está dicho, y es que de todas las cosas antes mencionadas, que obviamente iban acompañadas de una cierta monotonía; ya que mi vida transcurría entre el trabajo, mi casa y las escasas horas que le dedicaba a Toulouse para mis estudios, fueron cambiadas por un punto de quiebre…. la aparición del “Dream Team”. El DT surgió como una alternativa para hacer algo más allá de la experiencia del yo como individuo, y es que formar una empresa con un producto super alucinante no es cuestión solo de mi imaginación, si no la de 4 personas ahora en conjunto.
Por ello podria decir que el DT fue lo mejor que me paso durante este 2008, y luego de ello la situación fue mejorando. Es un gran deseo que los años que vengan sean mucho más productivos, menos conflictivos y más ricos en sensaciones personales… con una pisca de satisfacción grupal. La verdad necesitaba esta catarsis, por que gracias a ello, siento que podré empezar el 2009 con muchas más ganas… ahora, ya confirmado con un supertono de fin de año, mucho trago y las ganas de siempre, creo que empezaremos algo que tengo muchas ganas que nunca acabe.









