Amigos ¿?

22 03 2010

Perdiendo señal

Alguna vez escuche que los años que uno tiene son inversamente proporcionales a los amigos que frecuentas en ese momento; con lo cual podriamos decir que conforme pasa el tiempo, podemos llegar a conocer más gente, pero a su vez vamos perdiendo contacto con los verdaderos amigos, ya sea por lejania o dejadez. De eso me di cuenta personalmente este fin de semana, cuando luego de quizas años, volví a ver compañeros de Cibertec, sin pensar en cuanto tiempo los consideré mis amigos, para luego alejarme de ellos tal cual lo he hecho con gente de otros grupos. Y es que ahora no basta con la inmensa lista de contactos en el celular, además tenemos el bombardeo constante de la internet y sus redes sociales, tanta información ha de superar la capacidad de una persona normal a tener amigos, ya que todos ellos te pedirán la misma atención… que definitivamente, no podrás brindar.

Pero esto, supongo, es normal basado en la premisa inicial, ya que según va aumentado tu colección de calendarios, se amplia el rango de conocidos, logrando una gama impresionante de contactos y personas a las que has visto, saludado, con quienes has conversado, salido o disfrutado pedacitos de vida que ahora solo forman parte de un recuerdo en tu mente (esperando que también aún seas un recuerdo para ellos). El problema radica que mientras más gente conozcas, probablemente le iras brindando mayor importancia a aquellos que te rodean en ese pequeño espacio/tiempo presente… en el cual vives y para tu percepción, es más importante.

Prejuicios

Cuando uno es niño, basta con saludar y preguntar: “Quieres ser mi amigo?” para lograr una conexión con otra persona. Al pasar los años, esto se vuelve más dificil. El sábado, mientras mirabamos a una chica sentada en el piso colocando un artilugio para trabar la puerta del salon, le preguntaba a mi pata Manuel: “Qué nos impide preguntarle que esta haciendo?”, obviamente haciendo referencia a la curiosidad y al deseo de entablar una conversación con ella, a lo cual me respondió: “pues… es simple, el hecho de pensar en un posible rechazo”. Obvio, antes no lo habias sentido, quizas a los 7 u 8 años no sabias rechazar… quizas a los 11 aprendiste a hacerlo o te lo hicieron a ti… ello, se te grabó en la mente y cual mordida de perro, te brindo una barrera para tener miedo a ciertas conexiones que podrian mostrar un rechazo hacia tu actitud. Simplemente se trata de la desconfianza, o los también llamados prejuicios. Aquellos que te permiten pensar que no te encuentra en la misma “onda” que la otra persona. Porsupuesto tengo que decir que esto es muy común, y definitivamente a todos nos pasa, por lo que, cuando eres más grandes, los contactos más faciles de lograr son mediante cadenas de amigos (el básico, amigo te presenta a un amigo elevado a la n) Luego, se forma la armonia entre personas y se va depurando los que no te importan, con los que si te parecen interesantes. A ello, habría que agregarle el aspecto sexual… ya que … este se mostrará como un impedimento entre la amistad de dos personas de distinto sexo. Que dificil se pone la cosa.

Ya cuando eres mayor, la lista se podrá ir reduciendo, por que la vida no es eterna y las prioridades cambian… ahora lo importanta es tu familia, tu entorno y los que se parecen a ti (casados con casados, papás con papás, gente de la chamba, los de la misma religión, los del partido político, los que aún quedan vivos). Con lo que la dificultad de conocer gente, se vuelve aún mayor. Por otro lado, aquellos que ya son tus amigos, podrías perderlos por peleas, por discusiones, por problemas con el entorno, por que no pueden pagar el mismo club, etc, etc, etc. La lista se convertirá en tan pequeña, que solo te centraras en 2 o 3 personas rescatables para tu vejez.

No todo está perdido

De igual manera, confió en que siempre seamos seres perdurables… y es que lo más importante para una persona es trascender. No necesariamente de la manera pública e idiológica, si no dejando un recuerdo, una marca, en cada persona que conoces, ves y sientes en el transcurso de tu vida…. por que quizas no importa con cuantos amigos te quedes al final… si no cuantos realmente te quisieron y pensaron en tí alguna vez.







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