Parking Problems

27 01 2009

parking

Nunca nadie me habia mirado así… espero no pecar de susceptible, pero siento que es la primera vez en la vida que alguien me atraviesa con la mirada como un cuchillo, de manera tan hiriente, de manera tan cortante como lo sentí hace poco por un incidente laboral que nisiquiera esta claro. Claro sí está que no haré un escandalo de ello… ni me daré el derecho de replica frente a las acusaciones, que valgan verdades, me duelen mucho más tratandose de alguien que quiero y estimo mucho. 

Me pongo a pensar y las palabras son casí nulas, los hechos también, pero cuando se empieza a hablar a espaldas de uno como si fuera el engreído y/o el malo del relato, o cuando se acusa sin conocer las dos versiones del asunto … pues es sincero decir que te incomoda mucho, en especial cuando lo recalcan entre la gente de la oficina. Es una pequeña vergüenza que marcará el concepto que tiene la gente de uno y que luego no podrán cambiar tan facilmente.

Me siento tan tonto, probablemente por que consideró que al ser algo tan absurdo como la disposición de una orden de estacionamiento para el personal no debería estar incomodo. Pero lastimosamente es cierta esta molestia para expresarme libremente, para sentirme amigo, para sentirme bien. Odio estar peleado con la gente, pero lastimosamente odio más perder mi orgullo frente a todos y tratar de explicar mis acciones para sentirme más a gusto. Prefiero ser catalogado de odioso, egoista y majadero; a ser considerado un debilucho medio llorón que desea pedir y que le pidan perdón. Aún más considerando que no pediría perdón por algo que dije y creo que es correcto: La igualdad para todos.

Así que solo me queda dar un par de aclaraciones personales, que quizas usted lector no las entienda o nisiquiera le importe, pero siento una obligación personal con mi conciencia sobre lo que hice y no hice frente a este pequeño incidente y las consecuencias del mismo:

  • Yo no pedí que a ellas y sus respectivos autos se les negará el acceso a la oficina.
  • Yo manifeste mi desacuerdo con la disposición de que ningún carro se estacionara en la oficina, sobre todo aquella que había sido aprovada por José hace mucho tiempo y en realidad no incomodaba a nadie… total… es adentro no?
  • Yo no tengo ningún problema en estacionarme en la canchita.
  • Solo J. Kanashiro es el culpable de que la disposición sea efectiva a medias o de manera completa, ya que él es quien dio siempre el impulso a la orden.
  • No pienso rectificarme de lo que dije, y es que aún me parece injusto que a las dos señoritas se les permita el ingreso libre mientras que a mi se me trata como delincuente amenazando al vigilante de amonestarlo por dejarme pasar y de pedir que retire mi carro por la bendita disposición. Peor aún cuando estos ingresos son muy esporadicos y no molestan a absolutamente nadie.
  • Y por último, pero no menos importante, podría decir que siento mucha pena… por que realmente te quiero un monton, y siempre me pareces super chvre… pero dado estos problemas (no por el hecho, sino por el transfondo de nunca preguntarme directamente que pasó… y molestarse de una manera tan infantil por algo tan tonto) siento que realmente tu amistad es y siempre fue nula, eres quizas solo una compañera de trabajo que cae super bien de quien disfrutamos sus travesuras. Y es que en eso te convertiste Iops, quizas en lo mismo que yo siempre fui para ti… uno más de la gente divertida de AG.




El peso del presentimiento

21 01 2009

 

Los chicos del point en marina park a contraluz

Saber que la situación ya no da para más realmente cambia la perspectiva de uno. Pensar que todo está relativamente bien es fingir ese estado de satisfacción al sentir que este conjunto de personas es realmente lo que necesitaba. Yo, ahora vuelvo a quedarme solo… no por que me falten amigos, pareja o familia… es por que lastimosamente me quede sin equipo. La desición ya estaba tomada antes de consultar, y obviamente como individuo independiente no puedo mellar las ganas y necesidades de otras personas por buscar el bien común, algo que yo pensé, definitavamente era parte importante de la formación de un grupo.

Hace dos días, se disolvió de manera definiva lo que conociamos como “El point”. Los cuatro integrantes que decidieron ponerle punche al proyecto, ahora separados y manteniendo la amistad, tuvieron una pequeña reunión en el Starbucks y luego en el Marina Park. Como bien se los dije directamente, yo no puedo fingir mi disgusto frente a la ruptura del grupo. Tampoco puedo mentir al decir que estaba completamente seguro de que el proyecto pudiera en algún momento ver la luz… pero de igual manera pensaba que, como equipo estaríamos siempre juntos intentando sacar a flote cada proyecto o burrada que se nos ocurriera.

Es triste ver como algo que nunca empezó con relativa fuerza, se desvanesca en tan poco tiempo. Es complicado pensar por que la gente se comprometió en algún momento mantener siempre un vínculo, para luego darse cuenta de que sus prioridades en el tiempo cambiarían tan rápidamente.

No se como quedará esto, quizas siento ahora un trago amargo por la insertidumbre en la que me he quedado, ya que cada uno de mis compañeros tiene un nuevo plan a la vista (empresa, universidad, trabajo), mientras yo veo como mis espectativas se desvanecen con forma de un producto con nombre propio que quizas jamas verá la luz del día. Meditaré en estos días lo grueso de la situación, y el reencuentro con mis deseos, para así poder definir que es lo que voy a hacer este año.

Gracias muchachos por lo poco que pudimos compartir, de mostrar un poco nuestras capacidades y debilidades frente a estos retos, grandes o pequeños, que pone la vida misma. Siento que luego de este pequeño bajon podré realizar las cosas con algo más de madurez, menos dejadez, igual emoción, y quien sabe… con alguno de ustedes a la vuelta de la esquina para proyectar nuestros sueños e ideas.