Y veia su rostro al dormir, delicado y suave, pero a la vez intocable; sobretodo conociendo la ligeresa de su sueño. Por ello empece a bajar. Tan bajo que mis manos podian empezar a desentrelazar los cordones blancos de sus zapatillas cuatro y medio, unas de bonita mezcla azul turquesa, con detalles blancos, creo que muy populares por la punta de goma blanca y su estrella lateral. El nudo habia sedido, y los pasadores ya no cruzaban todos los orificios, suficiente como para tomarla del tobillo y, milimetro a milimetro jalar hasta poder ver sus delgados pies solo protegidos por unas calcetas de algodon blanco. Que pureza, que suavidad, ¿quizas los angeles no transpiran, conservando así su aroma y limpieza?. Puse los azul turquesa en el piso, uno al lado del otro con la finalidad de absolver mis manos que liberarán sus pies de esas fundas… pero sentí un movimiento ¿despertará? ¿me habra sentido? luego de 10 segundos, retome la calma al ver que solo habia sido un movimiento reflejo.
Mis pulgares e indices se juntaban para tirar lentamente del suave algodon que empezaba por debajo de los jeans que usaba comunmente. Poco a poco fui ganando piel, al punto que solo me faltaba descubrir sus dedos, para ese entonces empece el mismo procedimiento con el otro pie. Uno a uno se presentaban las diez terminaciones de su cuerpo, dejando a la vista el desnudo de sus delicados pies canela. Sin perder tiempo empece a moverme ligeramente un poco más arriba, mover la base de su polo y toparme con una correa rosa muy facil de desprender… era hora de quitarle el skinny floods de Roxy, pero sabia que sería una tarea dificil… con solo apretar el boton bronce central profesó un movimiento como si soñara que le estuviera haciendo lo mismo, pero despierta. Correa suelta y boton desprendido, venia en primer plano el pequeño cierre que los acompaña, el único que me alejaba de su graciosa interior blanca con curiosos circulos rosa… me encantaba, me alucinaba.
Nunca reparé que pudiera estar despierta, nunca repare que me hubiera sido imposible desnudarla sin su propia ayuda, por eso continue tomando con ligera fuerza los extremos de la cadera de su jean, super ajustados, super desteñidos…deslizando de a pocos la dura tela semi azul. Largas piernas siempre vi, largas piernas encontre… cada centimetro era maravilloso, eran delgados y ligeros soportes del cuerpo que con una suavidad ponian mi piel de gallina. Solo faltaba retirar los pies con delicadeza y el azul desaparecería de su cuerpo, uno a uno fueron saliendo, poco a poco fueron cediendo. Tanto igual de dificil fue hacerlo en la parte superior, la recompensa fue obvia, al ver esos globos del cielo sin talla conocida cubiertas solo con una imitación de victoria secret… al menos eso parecia, y pues no combinaba con la parte inferior.
Continuará …












