El sabado 21 de marzo fue un día para recordar. Allí estaba yo, a las 2:30pm en Jesús Maria comiendo helados con mi familia y pensando que iba a hacer para cumplir con los compromisos que tenía en la noche. Es que personas muy especiales para mi habian incluido mi nombre en sus listas de invitados y yo no podía fallar. Bueno, en general si podía pero no quería hacerlo… y es que con cada una he tenido un gratificante lazo de cariño que evita fallarles.
Primero, Luisa, una amiga y colega con la que hemos llevado algunos cursos en Cibertec. Una persona que escucha y le gusta ser escuchada, muy buena dando consejos y algo maleada para enyucartelos. Como esa vez en la que yo me encontraba loco por Cyan y ella me aconsejaba que mejor me olvidara de eso, por que ella solo buscaba algo serio con gente mayor. Como ser mayor cuando se tiene 20 años y la flaca que te quita el aliento tiene 23 (aunque parecia de 16 XD). Con Luisa trabajamos en el mismo sitio pero en diferentes epocas, y con ello, pudimos rajar de la misma manera de nuestro ex jefe… jaja… cosas de la vida. Ella era la primera en la lista, una parrillada a las 4:30pm me esperaba, aunque luego de quedarme dormido, llegue con 3 horas de retraso. El único que me salvo de faltar fue mi carro que me alivio el viaje desde Salamanca hasta San Miguel en 20min.
Un par de vasos de gaseosa, unos tequeños y una conversa de accidentes lleno la noche mientras reiamos a costas del esposo chileno de Luisa. Buena onda, algo de chela para ellos y algo de pastel para mi nos haría un poco más felices… Por cierto, gradota la bebe de Luisa, que ya tiene un año y meses(como veran no se cuantos) y ya empieza a tener rasgos caracteristicos de los papis. 9:15pm procuré mi escapada de San Miguel, con rumbo a Barranco, un trip super directo: La Marina, Javier Prado, Via Expresa hasta Barranco.
Ya en Barranco, Ayahuasca con su estructura de casona vieja, aporto un espacio de cochera para mi carro, mientras yo buscaba a quien preguntarle como haría con las reservas que Sandra habia hecho por sus 24 abriles. Oh! Sorpresa, fue cuando la chica acomodadora me dijo que la reserva se habia tomado mal y pensaron que era para el viernes. No me quedó otra que sentarme en la barra para esperar que llegara la gente. Una stella artois me acompañó mientras observaba atentamente a la gente que concurría en el lugar y pensaba en por que carajo me encontraba tan solo alli.
Fue cuando recordé a Sandra, mi patasa recontra loca de Cibertec. Ibamos de un lado a otro juntos, hemos salido al cine con amigos, a pasear, a tontear y a comer de todo. Siempre una ingratasa, siempre una falla… pero allí estaba, cuando queríamos conversar de alguna tontería o rajar de la gente que conociamos en cibertec, era la flaca precisa. Estuvimos juntos en algunos ciclos y como cereza de la torta de buenas epocas, estuvimos juntos en la titulación. Junto con Edwar pasamos de estar super aburridos por las clases, a tontear y hablar pavadas en los famosos cubiculos de estudio de cibertec. Recuerdo que es una epoca en que la pase muy bien … tanto así que no procure dejarme tentar por esos gustos y el tan aburrido amor.
Obviamente no todo es para siempre, y perdí a mis amigos luego que se fueran a España por un futuro mejor. Es algo que Sandra siempre había querido y me lo contaba… mientras yo le insistia que nunca podría salir del Perú sin hacer algo alucinante. Pasaron los años y ahora regresó, quizas solo por un mes y medio, pero suficiente para conversar de mil cosas y obviamente aprovechar para celebrar su cumpleaños. De igual manera no iba a ser la última vez que nos encontrariamos, pero no podía fallar a ese encuentro en el que se apuntaban varios amigos en común.
Ya cuando llegaron, por cierto muy tarde (11pm), conversamos un tanto… juntaron a la gente y nos dirigimos a Om, un point que aún no conocia… pero que prometia ser bien juerguero. Un camino algo directo entre barranco y miraflores nos condució a la esquina, algo caletona y nada bulliciosa en donde se ubicaba Om. Una vez adentro me di cuenta que valia la pena el lugar pidiendo luego un whisky para comenzar a empilarnos. Amigos que no veia en años aparecieron en la reunión… las conversaciones sobre “como habiamos estado” y “ahora en que andas” surgian al rededor de la mesa llena de vasos que se mezclaban con fotos por aqui y fotos por allá. En general no bailamos, pues a la hora en el que el DJ se proponia a incluir pachanga en su repertorío, decidi hacer la retirada… puesto que me quedaba un buen trip a realizar.
Sali casi por Larco y me dirigí a la arequipa, luego entre calles miraflorinas me perdi hasta encontrar un atajo que me ubicaba por el golf y luego salir por San Isidro para intentar ingresar a la Javier Prado. Una vez allí, la ruta clásica: todo Javier Prado, La Marina hasta Faucett y luego hasta el fondo en donde los aviones empiezan a salir. Me encontraba en el aeropuerto, virando a la derecha y luego nuevamente a la derecha, muy cerca al lugar donde viví alguna vez. Estaba llegando a la casa de Vanessa quien se prometió con realizar el mejor Luau que habiamos visto.
Vanessa…he dicho y no he dicho tanto en este blog sobre ella que quedaría demasiado claro lo que siento por ella si es que la describo aquí. Tanto conversar, tanto reir y a veces tanto problema que fastidia de solo pensar. jajaja… Esta niña super afanosa ahora nos recibia con mil globos, una piñata, kilos de fruta, música de todo tipo, un limbo y hartas ganas de pasarla bien. La decoración a todo dar y la pizza con piña para no desentonar. Realmente super divertido estar con algunos compañeros de trabajo al otro lado de la ciudad… quizas llegar a las 2:00am jugo un buen papel en mi visita, ya que para ese entonces la gente ya estaba suficientemente pilas para bailar y suficientemente cansados para conversar, con lo que teniamos un poco de todo. Entre bailes y risas la pasamos cheveres… mucho reggeaton, mucho meneo y algo de sandungueo amenizaron más nuestra vista que nuestros cuerpos cuando ya decidimos que era hora de partir. Terminamos saliendo a las 4:30am rumbo a nuestras casas con la satisfacción de haberla pasado superbien.
Ya muerto por todo, me eche en mi cama con la sonrisa de no haber fallado a nadie, de haberla pasado super bien y de haber visto a mis 3 amigas sonreir conmigo por estar a su lado, por que en realidad en muchos casos, estar al lado de alguien en esos momentos de alegria es mucho más satisfactorio que un regalo, un saludo o un simple “te quiero”.